LA POLÍTICA israelí podría experimentar cambios profundos debido al repliegue de Gaza y la renuncia de Benjamín Netanyahu a su cargo del gabinete, según los vaticinios de muchos expertos.
Las conjeturas indican que, después de concluido el repliegue, Netanyahu podría lograr la expulsión del primer ministro Ariel Sharon de la jefatura del partido Likud, de posición nacionalista, y que entonces Sharon ocasionaría una división en el seno del partido, buscaría aliados moderados y ganaría elecciones convocadas a la brevedad.
Como resultado de esas elecciones, Israel sería gobernado por primera vez por un partido centrista fuerte, con un modesto programa de paz que podría poner fin a décadas de lucha entre el ala derecha, que desea mantener los territorios ocupados, y un ala izquierda que desea deshacerse de ellos.
Las conjeturas están respaldadas por sondeos recientes.
Encuestas recientes indicaron que Sharon podría ser destituido fácilmente como jefe de Likud por Netanyahu, que renunció la semana pasada al Ministerio de Economía como protesta por el repliegue de Gaza.
La mayoría de los encuestados vaticinó que Netanyahu haría el intento de destitución.
Sharon, que defendió inicialmente el derecho de los colonos y sorprendió a muchos con su decisión de retirarse de Gaza, es bastante popular entre el público israelí.
Pero las elecciones primarias serán decididas por unos 150,000 afiliados del Likud, muchos de ellos leales a los ideólogos intransigentes que se indignaron ante la decisión de Sharon. Dos encuestas realizadas entre estos afiliados dieron a Netanyahu una ventaja de 14%.
Entretanto, el carismático Netanyahu ha sido coronado como el nuevo príncipe del campo nacionalista, que ha estado acéfalo durante el año de lucha contra el repliegue.
La transformación política de Ariel Sharon, de constructor a destructor de asentamientos judíos, quedó sellada en noviembre del 2003 en una reunión secreta del primer ministro con enviados de EU en Roma, donde el gobernante israelí reveló sus planes de retirarse de la Franja de Gaza y partes de Cisjordania a fines del 2005.
Durante cuatro décadas, Sharon ha sido el principal elemento impulsor de la construcción de asentamientos en tierras reclamadas por los palestinos.
Durante las luchas políticas de los dos últimos años, el cambio de Sharon ha continuado siendo un enigma
Los asistentes de Sharon y los expertos han ofrecido una amplia gama de explicaciones, desde estratégicas hasta sicológicas.
Pero se afirma que el primer ministro ha tenido siempre un lado pragmático que le permite ajustar sus opiniones a los cambios de la situación política.
Algunos afirman que la actual oleada de violencia en el Medio Oriente podría haber hecho comprender a Sharon que no puede conservar todo el territorio capturado en la guerra de 1967. Y ante esa realidad, devolver Gaza podría ser parte de una estrategia que le permitiría quedarse con toda Jerusalén e importantes asentamientos de la Cisjordania.
Sharon se ha rodeado de asesores moderados que lo han ayudado a preparar el plan de Gaza, entre ellos su hijo Omri y su abogado y amigo Dov Weisglass.
Sus allegados afirman que Sharon también quiere borrar la imagen que tiene de belicista, y asegurarse así de un lugar prominente en la historia de Israel.
Algunos de sus detractores, como el legislador Zvi Hendel, dicen que el plan de repliegue fue un intento cínico de Sharon de desviar la atención pública de las investigaciones de corrupción a que ha sido sometido el político.
Retirada de Gaza provocará cambios en la política de Israel
Las próximas elecciones legislativas están previstas para noviembre del 2006.