Un total de 509 miembros del Ejército colombiano, entre oficiales, suboficiales y soldados, han sido separados de las filas de la institución en lo corrido de 2004, reveló ayer el diario El Tiempo de Bogotá.
Según el reporte, que cita fuentes militares no identificadas, el comandante del Ejército, general Martín Orlando Carreño, viene realizando una silenciosa purga que ha dado como resultado la salida de 67 oficiales, 131 suboficiales y 311 soldados.
El diario indica que aunque no todos los retirados están vinculados con irregularidades, sí hay desde supuestos infiltrados de la guerrilla y auxiliadores de los paramilitares, hasta oficiales sospechosos de corrupción administrativa y dos suboficiales que reconocieron haber asesinado a un campesino.
El diario agregó que el único antecedente de una purga como esta se dio en el 2000, cuando el gobierno anunció la salida de 388 miembros del Ejército por problemas de derechos humanos.