El Tribunal Antiterrorista de la ciudad paquistaní de Rawalpindi retiró una de las órdenes de arresto que pesan sobre el expresidente golpista Pervez Musharraf en el caso por el asesinato de la ex primera ministra Benazir Bhutto en 2007.
El exjefe del Ejército, según el canal local Geo, ha conseguido la libertad bajo fianza de un millón de rupias (unos 10,000 dólares) aunque seguirá bajo arresto domiciliario, ya que sobre él pesan aún otras causas en las que también se dictó su confinamiento.
El exgeneral tiene casos pendientes por la detención de varios jueces y por alterar el orden constitucional en el final de su mandato, así como por su presunta relación con la muerte de un líder nacionalista de la provincia de Baluchistán, Akbar Bugti.
El caso contra Musharraf por la muerte de Bhutto sufrió un importante sobresalto hace dos semanas con el asesinato del fiscal encargado de la acusación Chaudhry Zulfiqar, designado por la Agencia Federal de Investigación (FIA).
El sustituto de Zulfiqar, Chaudhry Azhar, expresó ayer ante los magistrados su completa oposición a la concesión de la fianza y advirtió del riesgo evidente de fuga en caso de que Musharraf se vea puesto en libertad, según medios locales.
Si el mes de abril estuvo lleno de sinsabores para el que fuera gobernante del país entre 1999 y 2008, parece que la tendencia empieza a cambiar tras la decisión y la súbita retirada hace unos días de uno de sus acusadores.