Pese a recibir más fondos para contratar a más personal, el FBI todavía no logra traducir a tiempo muchas de las comunicaciones interceptadas de Al Qaeda y tiene una enorme cantidad de material atrasado por traducir derivado de sus investigaciones de terrorismo y espionaje, según una auditoría del Departamento de Justicia.
El informe sobre la auditoría, halló que un tercio de las intercepciones de Al Qaeda autorizadas por un tribunal federal no fueron revisadas dentro de las 12 horas de haberse obtenido, tal como lo requiere el director del FBI, Robert Mueller.
Hasta abril pasado más de 123,000 horas de grabaciones de audio en idiomas asociados con terroristas obtenidas desde el 11 de septiembre del 2001.