El Gobierno palestino de reconciliación nacional se reunió en Gaza por primera vez desde su constitución, hace cuatro meses, y dejó dos ideas claras sobre la mesa: que la reconstrucción es prioritaria y que mientras la Franja no esté libre del bloqueo israelí, el Estado palestino no es posible.
A media mañana, y entre una enorme expectación y estrictas medidas de seguridad, el primer ministro palestino, Rami Hamdala, cruzó, con sus ministros, el paso israelí de Erez e inició una histórica visita en la que se reunió con el líder del movimiento islamista Hamás en la Franja, Ismail Haniye.
Antes, a apenas dos kilómetros de la frontera, les esperaba una comitiva con representantes de las distintas facciones en la Franja, agentes del ministerio de Interior y miembros de la guardia presidencial a cargo de su seguridad.
Esta reunión ministerial establecerá las bases para una nueva era en la reconciliación (palestina) y conducirá a la unidad, afirmó el jefe del Ejecutivo nada más cruzar el muro.
Gaza es una parte esencial en el amplio proyecto nacional palestino. No puede haber un Estado palestino en el futuro sin la Franja, agregó Hamdala en un intento por despejar las dudas de una población sometida en los últimos siete años a la férrea disciplina de Hamás.
Hamdala también se convirtió en el principal cargo de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) que visita Gaza desde que en 2007 Hamás se hizo con el control de la Franja, de donde expulsó por la fuerza de las armas a los miembros del movimiento nacionalista Al Fatah.