El canciller de la Curia Metropolitana de Varsovia, Zdzislaw Krol, reveló la existencia de planes para asesinar al papa Juan Pablo II durante sus visitas a Polonia en 1983 y 1987, que fueron abortados por las fuerzas de seguridad.
Krol asegura que, poco antes de la llegada del papa en 1987, una mujer le informó que tenía constancia de que se produciría un intento de asesinarle, lo que puso inmediatamente en conocimiento de la Policía polaca.
"El marido de esta mujer, de origen búlgaro, tenía planos de la ruta que el papa iba a seguir en Czestochowa".