EL DEPARTAMENTO de Bomberos divulgó ayer documentos y grabaciones con testimonios de los ataques del 11 de septiembre del 2001, en una vasta compilación de impresiones personales que evocan el caos y el horror que ocasionó el desplome de las Torres Gemelas.
El bombero Kirk Long, cuya compañía fue enviada a la torre norte del Centro de Comercio Mundial, relata cómo subió escaleras arriba al tiempo que los evacuados del edificio venían bajando.
"Miraba a cada persona que bajaba, la miraba al rostro, sólo para que se sintieran felices de que ellos salían de allí y nosotros entrábamos, y que todo estaba bien"", dijo Long en su relato oral.
Agregó empero que sintió cómo la torre norte se estremecía y pensó que algo había estallado en el sótano.
"En ese momento no sabía que la torre sur se había desplomado"", dijo.
Algunos familiares de las víctimas dijeron confiar en que los documentos les permitan rechazar la conclusión de que muchos bomberos de la torre norte escucharon un mensaje de evacuación general, pero prefirieron no hacer caso de él, cuando la torre sur se desplomó a las 9: 59 de la mañana.
Por lo menos un teniente citado en los relatos dijo que escuchó el mensaje y vio a sus colegas preparándose para salir.
El teniente Gregg Hansson, cuya compañía fue enviada al lugar a las 8: 47 es decir, un minuto después del choque del primer avión describió cómo había escuchado la orden de evacuación cuando se hallaba en el piso 35 de la torre norte. "Estaba cerca del jefe del batallón, que tenía el canal de radio de los comandos, cuando escuché que el comando nos ordenaba desalojar el edificio.
Era una orden de emergencia"", dijo Hanson en su relato. El jefe del batallón "comenzó a ordenar la evacuación de todos, y yo lo secundé. "Obligado por una demanda presentada por The New York Times, el Departamento de Bomberos divulgó 15 horas de transmisiones de radio y más de 500 testimonios orales acerca de la lucha por salvar la vida a los ocupantes de las Torres Gemelas.
Los relatos orales fueron recopilados por los bomberos a partir de octubre de 2001 y nunca se les dio ningún uso.
The New York Times pidió la documentación en febrero de 2002 amparándose en la ley sobre libertad de información, pero el ayuntamiento de la ciudad se negó a entregarla alegando primero que podrían afectar a procesos judiciales y luego que podrían violar la privacidad de las víctimas.
A principios de este año, una corte de apelaciones ordenó que se procediera a la publicación.
"El departamento de bomberos, tiene la esperanza de que la publicación no causará a sus miembros y familias ningún sufrimiento o daño adicionales".
Más de 400 bomberos fallecieron en el 9/11.
Reviven el horror del 11-S con la publicación de documentos
Corte de apelaciones los obliga a revelar detalles del desplome de las torres gemelas.