- 39 años llevó la corona y es considerado como el impulsor de la democracia en España.
Fechas claves
- 22/11/1975: Don Juan Carlos es proclamado rey y presta juramento ante las Cortes.
- 15/6/1977: Primeras elecciones democráticas que gana Adolfo Suárez.
- 6/12/1978: A instancias del rey, por primera vez en la historia, los españoles se dotan de una Constitución consensuada por todos los partidos políticos.
- 23/2/1981: La firme actitud de Don Juan Carlos frustró la intentona golpista y reforzó la democracia.
Familia
- Nacido en Roma, el 5 de enero de 1938.
- Durante el exilio de su familia en la II República en España, Juan Carlos se educó en España bajo supervisión de Franco y saltó en la línea sucesoria natural a su padre Juan de Borbón. En círculos políticos le llamaban Juan Carlos, “el breve”, pues no creían que pudiera sobreponerse a la etiqueta de rey “franquista”.
- Otros reinados
- La monarquía hispánica se inició hace más de 500 años. Los reinados más largos han sido los de los reyes: Felipe V, Alfonso XIII, Felipe IV, Felipe II y Carlos I, que ha permanecido en el trono por espacio de 39 años.
- Legado
- Aseguró la integridad del Estado.Transformación, de la sociedad española, tanto en su faceta política, como en la social y económica.España vivió el mayor periodo de paz y prosperidad en la historia reciente.
- Le dio al país una gran proyección internacional, en particular con los países de la Comunidad Iberoamericana.Ha sido uno de los grandes impulsores de la construcción del espacio iberoamericano.Asistió a 23.
FELIPE VI
- Lo consideran el heredero mejor preparado de la historia de España.
- Estudió derecho, empresariales y relaciones internacionales. Domina con soltura el inglés. Casado y padre de dos hijas, el príncipe Felipe de Borbón será Felipe VI de España y su esposa la reina Letizia.
- Nacimiento
- Felipe VI, de 46 años, es el tercer hijo de Juan Carlos y Sofía. Nació en la clínica de Nuestra Señora de Loreto de Madrid el 30 de enero de 1968, cuando Francisco Franco gobernaba España.
- Nueva era
- Para muchos expertos, Felipe es la fuerza que necesita la corona para revitalizarse. La imputación de la infanta Cristina y su esposo Iñaki Urdangarín, por presuntos delitos de malversación de fondos públicos, ha dañado la imagen de Juan Carlos y de la monarquía.
- Encuesta
- En la encuesta de enero del diario madrileño “El Mundo”, la popularidad del monarca se situaba en el 41%, pero la de Felipe alcanzaba el 70%.
La abdicación del rey de España, Juan Carlos I, y su sucesión por su hijo Felipe da paso a un periodo que pretende ser de esperanza e impulso, como ha admitido el propio monarca, tras casi 39 años de reinado en los que se ha consolidado la democracia en España.
Juan Carlos de Borbón, de 76 años, accedió al trono en noviembre de 1975, tras la muerte de Francisco Franco, y España volvió así a un modelo de Estado monárquico que se había interrumpido en 1931, cuando su abuelo, Alfonso XIII, decidió marchar al exilio tras el éxito de los partidos republicanos en unas elecciones municipales.

Existe un sentir mayoritario en España según el cual la actitud del rey fue decisiva para contribuir al establecimiento de la democracia y así lo han confirmado año tras año las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) —organismo público de encuestas— y la opinión de los diferentes líderes políticos.
Sin embargo, los últimos años han sido especialmente difíciles para la sociedad española y también para la familia real, como esas mismas encuestas han reflejado, porque ya la figura del monarca no era tan apreciada.

En su declaración institucional, el rey aludió a la crisis económica que España padece desde finales de la pasada década y que “ha dejado serias cicatrices en el tejido social”.
“Estos difíciles años nos han permitido hacer un balance autocrítico de nuestros errores y de nuestras limitaciones como sociedad”, reconoció el rey quien, sin embargo, ve en la coyuntura la posibilidad de remontar.

Por eso la crisis “también nos está señalando un camino de futuro cargado de esperanza (...) “Hoy merece pasar a la primera línea una generación más joven, con nuevas energías, decidida a emprender las transformaciones y reformas que la coyuntura está demandando y a afrontar con renovada intensidad y dedicación los desafíos del mañana”.
Es en ese contexto en el que el rey situó a su hijo, el príncipe de Asturias, de 46 años, de quien dijo que “tiene la madurez, la preparación y el sentido de la responsabilidad necesarios para asumir con plenas garantías la Jefatura del Estado y abrir una etapa de esperanza en la que se combinen la experiencia adquirida y el impulso de una nueva generación”.

Las reacciones a la abdicación han sido mayoritariamente elogiosas, con el agradecimiento en boca de políticos, empresarios y gente de la cultura, pero también de ciudadanos anónimos usuarios en las redes sociales.
No obstante, no hay unanimidad y entre los políticos algunos han aprovechado para pedir la celebración de un referéndum en el que los españoles decidan si quieren monarquía o república, como ha ocurrido con la tercera fuerza parlamentaria, Izquierda Unida.
Otros, como los nacionalistas vascos y catalanes, ven en la sucesión dinástica la posibilidad de introducir elementos que les permitan avanzar en su deseo de decidir acerca de su propio futuro.
La abdicación de Juan Carlos de Borbón, aparte de tener lugar después de varios años de crisis, se ha producido en un contexto de distanciamiento de los ciudadanos respecto a los políticos tradicionales.
La propia figura del monarca a ojos de los españoles también se ha visto afectada en los últimos tiempos por diversas causas.
Aparte del deterioro físico, que le ha llevado a ser operado de diversas dolencias, la familia real ha sido objeto de críticas por algunos casos llamativos que han afectado su imagen.
El caso más claro es el de la segunda hija del rey, la infanta Cristina, cuyo marido está imputado por varios delitos en el marco de una investigación judicial por un supuesto desvío de fondos públicos a una entidad sin ánimo de lucro que presidía.
El propio rey no ha sido ajeno a alguna polémica y en abril de 2012 tuvo el gesto inédito de pedir disculpas a los españoles a la salida del hospital donde había sido operado de una fractura de cadera, que se había producido mientras cazaba en Botswana, un viaje que no era de dominio público y que tenía lugar en medio de la crisis económica.
Dos años después, el rey agradeció a los españoles el apoyo recibido para un reinado “iniciado en plena juventud y en momentos de grandes incertidumbres y dificultades” y saldado con “un largo periodo de paz, libertad, estabilidad y progreso”.
Latinoamérica fue su prioridad
Latinoamérica siempre fue una de las prioridades del rey Juan Carlos.
El monarca español visitó 80 veces el continente americano, más que ninguna otra región, donde dejó un sinfín de anécdotas como el inolvidable “¡Por qué no te callas!” que le espetó al fallecido Hugo Chávez en 2007.
“Fue una relación intensa prácticamente desde el principio”, dijo Carlos Malamud, investigador principal para América Latina del Real Instituto Elcano. “El rey fue una pieza importante de la diplomacia y la proyección exterior española”, agregó.
El primer país extranjero que pisó Juan Carlos como rey de España fue la República Dominicana en 1976. Desde entonces, comenzó una estrecha relación que ha durado hasta su renuncia.
El legado político más importante de su reinado son las Cumbres Iberoamericanas de jefes de Estado y de gobierno. La primera se celebró en Guadalajara, México, en 1991. Uno de los hitos de estos encuentros, que reúnen a los países latinoamericanos con España y Portugal, fue la inclusión de Cuba.
“Mientras Fidel Castro estaba activo, no se perdía una cumbre”, recordó Malamud. “Uno de los grandes logros de las cumbres fue el haber dado participación a una Cuba que estaba totalmente aislada de América Latina en aquel momento”, dijo. “No había entonces ningún foro multilateral en el que participar”, añadió.
La espontaneidad de Juan Carlos generó numerosas anécdotas en sus casi 40 años de reinado. En el primer Congreso de la Lengua española celebrado en 1982 en Zacatecas, México, fue recibido con más fervor casi que en España.
La noticia de la abdicación del rey Juan Carlos I arrasó en Twitter, el anuncio se compartió 251 veces por minuto con reacciones.
Situación jurídica de Juan Carlos I no está regulada por ninguna ley
La abdicación dejará al rey en una situación jurídica que tampoco está regulada. La misma ley orgánica podría incluir una referencia a esta protección ante los tribunales, ya que don Juan Carlos dejará de ser inimputable, una condición que se limita al jefe del Estado.
La falta de reglamentación no solo deja dudas sobre la protección jurídica, sino que tampoco existe previsión sobre los derechos con los que contará don Juan Carlos cuando deje de ser monarca y el estatus que tendrá dentro de la familia real.
No obstante, el catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad CEU San Pablo de Madrid José Peña González considera que debería aprovecharse la ley para incluir alguno de estos aspectos, pese a que opina que “cualquier decisión jurídica no debería ser improvisada”.
Puerto Rico espera España salga fortalecida
El gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, transmitió el respeto del pueblo puertorriqueño por la decisión de Juan Carlos I, así como su deseo de que el pueblo español salga fortalecido como nación ante la nueva etapa que comienza tras la abdicación.
Recordó que cuando asumió el trono, el rey Juan Carlos fue pieza clave para reconciliar posiciones diametralmente opuestas entre la dictadura y el nuevo gobierno que se gestaba.
Sin su aportación no estaríamos viendo la España de hoy, enfatizó García Padilla, quien apuntó que el pueblo español inicia ahora una nueva transición política de la que confiamos saldrá fortalecido como nación.
El secretario de Estado de Puerto Rico, David Bernier, valoró la labor del rey a la hora de fortalecer los vínculos de Iberoamérica, así como la adhesión a los preceptos democráticos del único rey que visitó Puerto Rico.
Panamá reconoce figura de ‘estadista’
Panamá reconoció la estatura “como estadista” del rey Juan Carlos I y su “significativa contribución” a la democracia española, tras el anuncio de su abdicación en favor de su hijo, el príncipe Felipe, a quien también le envió sus “mejores deseos de éxito”.
“Panamá siempre guardará especial gratitud al rey don Juan Carlos I por su contribución al fomento y desarrollo de las relaciones con Iberoamérica”, detalló un comunicado de la Cancillería panameña.
El rey Juan Carlos I mostró liderazgo para unir “cada vez más” a Iberoamérica, cuyas naciones comparten valores basados “en la historia, la cultura y la lengua”.
PRD destaca la calidad esencial del monarca
El histórico Partido Revolucionario Democrático (PRD) de Panamá destacó que la figura del rey Juan Carlos I, quien anunció su abdicación al trono en favor del príncipe Felipe, ha sido “esencial” en la historia de España y del país centroamericano.
Padre de la democracia española (...), su trayectoria institucional encarna una figura única y esencial en la historia moderna de España, indicó el PRD en un comunicado.
Para Panamá y el PRD, el rey Juan Carlos I jugó un papel crucial, con su apoyo firme y decisivo para la firma de los Tratados Torrijos-Carter, añadió la misiva de la organización política.