El techo del edificio de la Basílica del Santo Sepulcro mostraba ayer señales de una reyerta, después que coptos egipcios se tomaron a golpes por una silla con monjes etíopes en el sitio donde según la tradición fue sepultado Jesucristo.
Unos 11 monjes fueron hospitalizados después que los clérigos de las sectas rivales que comparten celosamente el techo del templo de Jerusalén se lanzaron piedras, varillas de metal y sillas en el más reciente capítulo de una disputa de varios siglos.
Para las seis sectas cristianas que custodian celosamente sus derechos en la iglesia, consagrados en una ley de "status quo" otomana de 1757, el hecho de que hace varias semanas una denominación moviera una silla a un punto reclamado por otra constituyó una declaración de guerra.