sdsd
sdsd
La embajadora de Estados Unidos ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Susan Rice, admitió que sus declaraciones iniciales sobre el ataque al Consulado estadounidense en Bengasi (Libia) fueron "incorrectas", pero subrayó que nunca quiso "engañar" con ellas.
Rice se defendió así en un comunicado tras reunirse con los senadores republicanos John McCain, Lindsey Graham y Kelly Ayotte, que le pidieron explicaciones por la ronda de entrevistas televisivas que hizo días después del ataque, en las que lo atribuyó a protestas espontáneas alrededor del consulado.
"En el encuentro, explicamos que los datos que originaron las declaraciones, proporcionados por la comunidad de inteligencia, y la evaluación inicial en la que se basaron, eran incorrectos en un aspecto clave: no había ninguna protesta en Bengasi", dijo Rice en un comunicado de la misión ante la ONU.
La diplomática aseguró que desea "haber tenido información perfecta días después del ataque terrorista", pero "como muchas veces ocurre, la evaluación de inteligencia ha evolucionado" desde entonces.
"Hemos subrayado que ni yo ni nadie más en la administración trató de engañar al pueblo estadounidense en ninguna etapa de este proceso”, añadió.
Rice compareció junto al director en funciones de la CIA, Michael Morell, ante los tres senadores, que tras el encuentro reiteraron sus dudas sobre la credibilidad de la diplomática.