"Sé que hemos cometido errores tácticos, miles de ellos, estoy segura", dijo Rice tras ofrecer una conferencia sobre asuntos exteriores en la ciudad de Blackburn, primer punto de visita, donde reafirmó que fue un acierto la decisión de derrocar al ex presidente iraquí Sadam Hussein.
La jefa de la diplomacia estadounidense consideró que, al mirar hacia atrás en la Historia, "se te juzga por si tomaste las decisiones estratégicas correctas" y, en su opinión, la invasión de Irak fue "la decisión estratégica correcta".
"Creo firmemente que fue la decisión estratégica correcta, que Sadam (Hussein) había sido una amenaza para la comunidad internacional durante mucho tiempo", insistió la jefa de la diplomacia estadounidense.
Rice dijo que Estados Unidos "no tiene el mínimo deseo de ser el carcelero del mundo" .
"El fuerte terremoto dejó 23 muertos y 86 heridos en la ciudad de Dorud y causó un total de 119 heridos entre los vecinos de las ciudades de Alishtar y Jorramabad", según los primeros recuentos que se han visto incrementados a 70 víctimas.
La televisión pública emitió, imágenes de la destrucción causada por los terremotos en diferentes localidades de Luristán donde la mayoría de las casas, pese a estar construidas con ladrillos, quedaron prácticamente destruidas. Las imágenes de familiares espantados ante la visión de las ruinas de su vivienda se sucedían junto a las de los llantos de las personas que han perdido a seres queridos. Además, los temblores causaron graves destrozos en la mayoría de pueblos de la llanura de Dashte Seilajor, entre Dorud y Bruyerd, donde los edificios de unos 330 pueblos han sufrido daños de entre 30 y 100%, aseguró. El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, ordenó al ministerio de Interior que emplee "todos los medios disponibles" para los damnificados.
El 26 de diciembre de 2003, hubo un terremoto de 6, 3 grados que causó 26, 271 víctimas mortales en la ciudad del sureste iraní, que quedó destruida en un 70%.
El 22 de febrero de 2005, un temblor de 6, 4 grados en la provincia de Kermán, también en el sureste, acabó con la vida de más de 600 personas.