La secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, impuso hoy nuevas medidas para mejorar las labores de supervisión sobre los agentes de seguridad privados que protegen a los diplomáticos estadounidenses en Irak.
Estas recomendaciones se producen después de que al menos 17 personas murieran por disparos de los escoltas de una caravana diplomática en Bagdad el pasado 16 de septiembre, en unos hechos en los que se vio implicada la compañía de seguridad estadounidense "Blackwater".
Esta empresa es el principal contratista de seguridad privada del Departamento de Estado de EE.UU.
Entre las nuevas medidas del Departamento de Estado destacan la creación de un consejo especial que investigue futuras matanzas y la instrucción a los contratistas sobre cultura iraquí, según un informe difundido hoy.
Las recomendaciones fueron realizadas por la propia Rice después de que el Departamento de Estado difundiera hoy oficialmente el informe especial elaborado por un panel que la responsable de la política exterior estadounidense envió a Bagdad para que investigara el accidente.
El panel estuvo encabezado por Patrick Kennedy, funcionario del Departamento de Estado.
Además, Rice ha ordenado que cada vez que tengan lugar hechos similares a los acaecidos en septiembre, se formen, de manera inmediata, equipos de respuesta para investigar lo ocurrido.
Por otro lado, el informe recomienda que los contratistas tengan, a manos entre sus equipos, a personas que hablen árabe.
La secretaria de Estado también ha mandado que se cree un puesto encabezado por un alto diplomático que se encargue de vigilar y seguir de cerca las operaciones en materia de seguridad que se llevan a cabo en Irak.
De manera temporal el puesto ha sido otorgado a Steve Browning, actual embajador de EE.UU. en Uganda.
El portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., Sean McCormack, anunció hoy que otras de las recomendaciones realizadas por el panel del Departamento de Estado precisarán de acciones conjuntas con el Departamento de Defensa.
El estudio del Departamento también señala que se deben tomar "medidas rápidamente para reforzar la coordinación, la responsabilidad y la vigilancia de las prácticas de seguridad que lleva a cabo el Departamento de Estado en Irak para reducir la posibilidad de que ocurran futuros incidentes".
A su vez, el Departamento señala que el "marco legal para proporcionar la supervisión adecuada de los contratistas es inadecuada".
Sin embargo, el análisis elaborado por los expertos no entra en qué debería ocurrir con "Blackwater".
El pasado 5 de octubre, cuando Rice recibió el informe, la secretaria de Estado recomendó revisar los sistemas de seguridad que rodean a los convoyes de diplomáticos estadounidenses en Irak.
Otra de las medidas dictadas entonces fue la de la instalación de cámaras en los propios convoyes o la grabación de la comunicación entre éstos y la embajada de EE.UU. en Bagdad.
El jueves 4 de octubre, la Cámara de Representantes de EE.UU. aprobó una ley que permitirá el procesamiento ante tribunales de Estados Unidos de los vigilantes privados que operan en Irak y que se han visto involucrados en incidentes en los que han muerto civiles.
El Departamento de Estado es una de las agencias que ha usado más vigilantes privados en Irak.
"Blackwater" es una de las firmas estadounidenses que prestan servicios en Irak que, con varios miles de empleados civiles, van desde la protección armada de funcionarios y empresarios, a servicios de lavandería, alojamiento de tropas, transportes y mantenimiento de equipos y armamento.