El día en que 19 terroristas cometieron los mayores atentados en territorio estadounidense, la consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, creía que la prioridad era la defensa antimisiles, publicó ayer el diario "The Washington Post".
El diario, en un artículo de primera página, analizó el texto de un discurso sobre seguridad nacional que Rice había preparado para el 11 de septiembre de 2001, y otras declaraciones del presidente George W. Bush y el vicepresidente Dick Cheney desde enero de ese año.
El discurso, según el "Post", "tuvo el propósito de promover la defensa contra misiles como piedra fundamental de una nueva estrategia de seguridad nacional, y no contenía menciones a Al Qaeda, Osama bin Laden o grupos extremistas islámicos".
Pero James Wilkinson, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, sostuvo que "la primera directriz importante del gobierno (de Bush) fue la nueva estrategia para eliminar a Al Qaeda, que la Casa Blanca emitió poco después de iniciada la administración" el 20 de enero de 2001.
El gobierno de Bush se encuentra ahora en la posición difícil de enfatizar y demostrar que la lucha contra el terrorismo fue su mayor prioridad en 2001, y al mismo tiempo que no tuvo información suficiente que le permitiera impedir los ataques que dejaron más de 3,000 muertos y heridos.
Rice, dará testimonio en público y bajo juramento el 8 de abril ante la comisión de investigación independiente sobre los atentados del 11-S, indicó ayer un responsable de la Casa Blanca.
La Casa Blanca cambió de parecer el martes al aceptar que Rice prestara testimonio en público y bajo juramento ante esta comisión, que investiga los ataques en Nueva York, Washington y en Pensilvania.
Rice se oponía antes a testimoniar invocando la separación entre los poderes Legislativo y Ejecutivo, pues los asesores presidenciales no tienen la obligación de comparecer audiencias públicas en el Congreso.
Se espera que el panel pregunte a Rice sobre las declaraciones del ex asesor antiterrorista de la Casa Blanca Richard Clarke, quien dijo que Bush no le dio prioridad al terrorismo antes de los ataques del 11 de septiembre porque estaba obsesionado con Irak.