Los ríos del área metropolitana de Costa Rica, donde vive más de 50% de la población, reciben cada segundo unos 3,000 litros de aguas negras, según el Instituto de Acueductos y Alcantarillados (AyA).
Estas aguas provienen, casi en su totalidad, de los servicios sanitarios de las viviendas y de los residuos que quedan después de escurrir las aguas jabonosas de las pilas de casas, comercios e industrias, indicó en sel diario local "La Nación".
Ricardo Sancho, presidente del AyA, declaró al diario que los ríos de la capital costarricense son verdaderas "cloacas a cielo abierto".