De su origen en los templos, dedicadas a los dioses y a su presentación en los escenarios de toda la India, las danzas clásicas indias han atravesado siglos de transformación y enriquecimiento y cuentan con seguidores devotos, pese a la pujanza de los bailes de Bollywood o los ritmos latinos.
La India cuenta con siete danzas clásicas.
La mayoría de estos bailes clásicos nació en templos, con la mitología y la devoción a los dioses como temas principales, y sus bailarinas tenían que vivir recluidas en ellos, sin derecho a casarse; sólo veían el exterior cuando acudían a celebraciones de festivales religiosos.
Las danzas clásicas, como toda la cultura india, vivieron un renacimiento al calor de la independencia en 1947.
"Los bailes clásicos indios tienen gran importancia y relevancia en la sociedad india gracias a su capacidad inherente de adaptarse a los nuevos tiempos", dijo una de las bailarinas más famosas de la India, Sonal Mansingh.
Maestra en "bharatanatyam" y "odissi", Mansingh explicó que, aunque los temas sigan siendo mitológicos, "los mensajes que trasmiten pueden ser muy relevantes" en el mundo, lo que "depende totalmente de la creatividad y la interpretación de los bailarines".
A las generaciones de hoy, añadió, les falta "la pasión" y "la concentración" necesarios para el bello arte clásico. Por su "gran dependencia de las máquinas", están acostumbrados a que todo sea fácil y les "falta la coordinación entre el cuerpo y la mente", que es esencial para estos bailes.
Además de difíciles por sus posturas intrincadas y dolorosas, las danzas clásicas requieren un gran conocimiento teórico de música y de los "mudras" -gestos de las manos que se utilizan para comunicar un significado al público-, así como de los característicos movimientos de ojos, cejas y hasta mejillas.
Los expertos afirman que hoy es muy difícil para las chicas indias compaginar los estudios académicos con el aprendizaje de una danza, que es "muy exigente"; sin embargo, cada vez hay más jóvenes interesadas.