El presidente zimbabuense, Robert Mugabe, ha indicado que se retirará del Gobierno dentro de cinco años, pero puntualizó que continuará activo en política.
Durante una entrevista ofrecida el viernes, a los medios de comunicación estatales, el jefe de Estado señaló que "en cinco años todavía estaré aquí, escribiendo y leyendo mucho, no abandonaré la política, pero obviamente me habré retirado" del Gobierno.
Mugabe, quien ayer cumplió 80 años, ha gobernado Zimbabue, primero como primer ministro y luego como presidente, desde la independencia del país del Reino Unido en 1980.
El mandatario zimbabuense fue reelegido por última vez en marzo de 2002 en unos controvertidos comicios que fueron rechazados como fraudulentos por la oposición y los observadores internacionales, incluidos los de la Unión Europea, que mantiene desde entonces sanciones económicas contra el régimen de Harare.
La UE renovó el jueves pasado por un año las medidas contra el Ejecutivo zimbabuense, que prohíben la entrada de Mugabe y de otros 94 funcionarios en la Unión y han congelado sus cuentas bancarias en Europa.
Según el Consejo de ministros de Justicia e Interior de la UE, que tomó la decisión, "los principios democráticos no están aún en vigor en Zimbabue" y además no se ha progresado en el último año en los puntos claves que la comunidad internacional exige para poner fin a las sanciones.
Estos son el fin de la violencia política, la celebración de elecciones libres, la libertad de información, la independencia judicial y el fin de las ocupaciones ilegales de granjas.
Mugabe afirma que las sanciones contra su Gabinete están propugnadas por Gran Bretaña a causa de la controvertida reforma agraria lanzada en 2000 por las autoridades de Harare, que han expropiado sin compensación económica la mayoría de las haciendas de propiedad de zimbabuenses blancos para repartirlas entre los negros.
El líder zimbabuense señaló, sin embargo, que algunos miembros de la UE, incluidos España, Portugal y Francia, impusieron las restricciones de viaje sólo porque forman parte de la Unión y tienen que respetar la voluntad de la mayoría.