Un hospital francés ensaya el primer prototipo de robot para anestesiar a los pacientes en intervenciones quirúrgicas.
La máquina capta la amplia gama de ondas del cerebro mediante un electrodo conectado a la frente del paciente y así calcula el nivel de "sueño" del paciente.
El autómata envía los datos a un ordenador portátil, que a su vez "manda" las "jeringuillas eléctricas", que contienen los productos anestésicos.
El robot, una vez activado por el anestesista, "adormece y despierta al enfermo sin intervención humana".
El hospital Foch de Suresnes, a las afueras de París, ensaya este prototipo de autómata, que se encuentra ya en dos de sus doce quirófanos.
Otros diez hospitales franceses, así como centros belgas y alemanes, participan en el proyecto.
"Nosotros somos los maestros de las máquinas, que son nuestras esclavas", afirmó un médico implicado en el proyecto científico.
Si la investigación se desarrolla tal y como lo esperan sus creadores, el autómata liberará de trabajo a los médicos anestesistas.