Cuando intenta caminar, se mueve de forma patosa y le tiemblan las piernas como a cualquier bebé que está dando sus primeros pasos. Sus ojos, equipados con sofisticadas cámaras tras las pupilas, tienen la mirada curiosa del niño que quiere descubrir el mundo y su piel de silicona es suave como la de un recién nacido.
Así es CB2, el bebé robótico diseñado por científicos de la Universidad de Osaka que demuestra una vez más los impresionantes avances tecnológicos que se están logrando en Japón con el objetivo de desarrollar humanoides cada vez más sofisticados.
CB2 (Niño-robot con cuerpo biomimético) está programado para reproducir la interacción entre un bebé de entre 1 y 3 años y sus padres, con el objetivo de comprender mejor los procesos de aprendizaje infantil.