Los candidatos españoles del Partido Socialista José Luis Rodríguez Zapatero y del Partido Popular, Mariano Rajoy, dieron inicio formal, el lunes, a sus campañas en España con un debate televisado que fue visto por más de 13 millones de personas.
De acuerdo con varias firmas dedicadas a medir la opinión de los electores, le dieron la ventaja Rodríguez Zapatero, quien busca la reelección como Presidente del Gobierno Español.
Zapatero y Rajoy, que se tildaron de mentirosos, prefirieron protegerse con acusaciones de errores del pasado y dejaron poco espacio para el futuro.
Desde el banquillo de la oposición, el líder del PP definió la política antiterrorista de los socialistas como un "fracaso importante". Al mismo tiempo que al Presidente de Gobierno de España de haber "complicado las cosas" con el proceso de regularización de inmigrantes durante los dos primeros años de su mandato.
"Orden y control".
En cuanto al tema de la inmigración, Rajoy ofreció unos datos que mostraban que España había recibido en 2005 a unos 700,000 extranjeros, "más de 670,000 que Francia, Alemania y el Reino Unido" .
Pero no aclaró si se trataba de extranjeros regularizados en el continente europeo o de estimaciones de inmigrantes sin los permisos debidos.
"He propuesto prohibir la regularización masiva por ley, el contrato de integración, la igualdad de derechos, oportunidades y obligaciones", advirtió Mariano Rajoy. "Aquí hay que poner orden y control, que es lo que no quiere hacer", sentenció el líder del PP.
Zapatero sólo se limitó a recordarle que, cuando llegó al gobierno, había 700,000 extranjeros ganando dinero en España.
Inmigrantes que ahora cuentan con un documento de identificación, están registrados en la seguridad social y pagan impuestos.
Aún cuando Rajoy continuó mostrándole cifras que vinculan a la inmigración con la delincuencia, el líder del partido oficialista decidió torearlo con temas como educación y política social.
ETA.
En cuanto a la política antiterrorista llevada a cabo por el gobierno de Zapatero, que a mediados de su mandato inició un proceso de paz que terminó con el atentado al aeropuerto de Barajas, en Madrid, Rajoy no dio sorpresas en su discurso.