El aspirante republicano a la Casa Blanca, Mitt Romney, mantiene secreto sumarial sobre su posible candidato a la vicepresidencia y tiene en vilo a su propio partido ante el que se adelanta como anuncio inminente de su "número dos".
Las apuestas mediáticas indican que Romney elegirá a un compañero político que lo ayude a superar las flaquezas que dejan al descubierto las encuestas, como su escasa popularidad con los hispanos y la clase obrera.
Los analistas vaticinan que su "número dos" será también una figura poco desgastada por los focos de la opinión pública.