A seis días de las elecciones en EE.UU., y con la batalla más reñida que nunca, el presidente y candidato a la reelección Barack Obama se aferra a su condición de defensor de la clase media y su rival republicano Mitt Romney a su capacidad de liderazgo empresarial para revitalizar a ese grupo de la sociedad venido a menos.
En una encuesta conjunta publicada por el diario The New York Times y la cadena CBS, Obama aparece por delante en lo que se refiere a mejor guardián de la clase media por 51% a 44%, en Florida; 54% a 42% en Ohio; y 52% a 44% en Virginia, todos ellos estados considerados claves para llevarse la victoria final.
Romney, por su parte, mantiene la delantera en la percepción de los votantes sobre quién haría un mejor trabajo a la hora de crear empleo y mejorar la economía, con un 51% frente a 45% en la encuesta a nivel nacional, efectuada justo antes de la llegada del huracán Sandy a la costa este de EE.UU. y con un margen de error del 2.9%.
Tanto Obama como Romney son conscientes de la importancia de la clase media, en medio de los últimos datos que muestran una caída del ingreso medio de los hogares estadounidenses de $3,700 en la última década.
Uno de esos hogares es el de Carmen Romí, de 45 años e hija de inmigrantes peruanos, que cuenta con más de 20 años en el condado de Loudoun, en Virginia, y cuyo marido trabaja de chófer en el cercano aeropuerto internacional que sirve a Washington.
“Obama me ha dado la oportunidad de tener algo en propiedad”, explicó Romí.