El líder opositor venezolano Manuel Rosales dijo que no rehuirá la citación a la Fiscalía para que el próximo jueves se defienda de acusaciones de corrupción en su contra, y advirtió que su detención sería "vergonzosa y arbitraria".
"Sería un hecho vergonzoso, sería un hecho arbitrario, violatorio de la Constitución y las leyes y por supuesto el pueblo de Venezuela lo juzgará; yo asumiré lo que tenga que asumir", declaró a los periodistas.
La actuación judicial contra Rosales, por supuestos hechos de corrupción, narcotráfico y golpismo, fue pedida públicamente por el presidente venezolano, Hugo Chávez, quien el mes pasado repitió insistentemente que el entonces gobernador de Zulia y ahora flamante alcalde de Maracaibo, capital de ese estado fronterizo con Colombia, debe ser encarcelarlo "por capo, golpista y sinvergüenza".
La Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional (AN, unicameral), de mayoría oficialista, lo acusó posteriormente ante la Fiscalía de fraude fiscal, supuesta acumulación ilegal de bienes y donación de bienes públicos a particulares.
Adicionalmente, una comisión especial de la AN que investiga un complot para derrocar y matar a Chávez ha incluido entre los supuestos implicados a Rosales, quien en 2006 perdió los comicios que definieron el mandato para el período 2007-2013, el tercero del gobernante que hace 10 años ganó su primera elección presidencial.
"Han construido un tinglado de mentiras y falsedades para querer sacarme del camino, pero mi plan es la lucha democrática", afirmó Rosales, tras asegurar que si es encarcelado por sus ideas, "por no estar de acuerdo con esta revolución", lo enfrentará.