- 2007 ese año, Brasil logró ganar la sede mundialista para este año, y aún hay infraestructuras sin terminar.
Cancelan vuelos en dos de las sedes del Mundial por lluvias
- Las autoridades aeronáuticas brasileñas cancelaron algunos de los vuelos que atienden a las ciudades de Curitiba y Porto Alegre, dos de las sedes del Mundial de Fútbol Brasil 2014, por causa de las lluvias que castigan la región sur del país desde hace casi una semana y que han dejado nueve muertos.
- En Curitiba, escogida por la selección de España como su cuartel general, fueron cancelados 6 de los 33 vuelos previstos para la mañana de ayer, martes, en tanto que otros tres tenían atrasos considerables, según informó la Infraero, estatal responsable por la operación de la mayoría de los aeropuertos del país.
- En Porto Alegre fueron cancelados 10 de 35 vuelos previstos, según la misma fuente.
- Según un boletín emitido por la Defensa Civil de Paraná, estado del que Curitiba es capital, las lluvias de los últimos días dejaron nueve muertos y 106,389 afectados, entre los cuales 7,849 perdieron sus hogares.
A pocas horas de que empiece el Mundial de 2014 en São Paulo, el Gobierno brasileño anunció que atenderá las reivindicaciones del movimiento que ha organizado durante estos meses las mayores protestas contra los gastos de la Copa.
El acuerdo alcanzado con el Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST) se supone que desinflará las protestas durante la celebración del campeonato, un alivio para la presidenta Dilma Rousseff, que en los últimos días ha visto cómo las huelgas y las marchas han convertido en un caos algunas de las principales ciudades del país.
Después de este primer acuerdo aún está por ver qué pasará con la huelga del metro.
Los funcionarios del suburbano también decidieron suspender el paro, pero solo durante un día y con condiciones.
Hoy, a víspera del comienzo del Mundial, volverán los paros si el gobierno del estado de São Paulo no readmite a los 42 funcionarios que despidió por su participación en las marchas para exigir mejoras salariales. Si no hay acuerdo, la huelga puede paralizar la metrópoli el día que empiece a rodar el balón.
Desde las protestas multitudinarias que comenzaron en junio del año pasado a causa del aumento de los billetes del transporte público, el Movimiento de los Sin Techo ha seguido organizando protestas en las calles contra los gastos del evento.
Creen que el Gobierno debería invertir en educación, salud y vivienda de la misma forma que ha invertido en las infraestructuras del Mundial.
El MTST lideró la ocupación de 2,000 familias de un terreno próximo al arena Corinthians, que será mañana el escenario de apertura del campeonato.
Su lema es que “si se tiene dinero para la Copa de la Fifa, se tiene que tener para la Copa del pueblo”.
La ocupación de los terrenos fue bautizada como la Copa del Pueblo.
La construcción del Corinthians en la lejana zona de Itaquera revalorizó el lugar, que sufrió un aumento de los alquileres del 165% en los últimos seis años, según la organización, lo que ha expulsado a parte de la población.
Una de las principales exigencias del MTST era la construcción de viviendas para sus habitantes. El Gobierno se comprometió a construir 2,000 casas para ellos.
El movimiento también logró que se amplíe y mejoren las condiciones de un programa social de vivienda y el Gobierno se ha comprometido a estudiar entre varios ministerios cómo mejorar la resolución de conflictos en las calles.
Rousseff ha dado su brazo a torcer para tratar de garantizar la paz durante el campeonato, ahora que el calendario ya corre en contra y después de las amenazas del líder del Movimiento, Guillerme Boulos, que días atrás prometió una “radicalización” de las protestas si el Gobierno no cedía.
Transporte
Los hinchas de fútbol que llegan estos días a Brasil para ver a sus selecciones competir en la Copa Mundial deberán primero abrirse paso por terminales aeroportuarias con obras en plena marcha, pocas señalizaciones, prácticamente sin aire acondicionado y con escasos taxis.
Las autoridades insisten en que están listas, pero los pasajeros podrían toparse con aeropuertos desfasados en su cronograma de obras respecto del Mundial.
Es una suerte de “aterrizaje forzoso”.
Tal es el ejemplo de Guarulhos. Si bien el aeropuerto más atareado de Sudamérica dispuso de casi siete años para prepararse desde que Brasil obtuvo la sede del Mundial, la nueva terminal internacional —a un costo de $1,300 millones —si acaso puede funcionar en un cuarto de su capacidad, lo que obliga que los viajeros desembarquen en una infraestructura de mala iluminación y con el estilo arquitectónico brutalista de los años de la dictadura militar, de hace más de tres décadas. “Pongámoslo de esta manera, no estamos mostrándole al mundo nuestra mejor imagen”, se lamentó Luiz Gustavo Fraxino, consultor de infraestructura aeropuerto en la ciudad de Curitiba, otra de las subsedes del Mundial.