El viaje para octubre de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, a Estados Unidos, dependerá del informe que le presentará el canciller, Luiz Alberto Figueiredo, quien la semana que pasó fue a Washington para pedir explicaciones sobre el supuesto espionaje a la mandataria, informó su portavoz.
En el perfil del Palacio do Planalto en la red social Twitter, el portavoz de la Presidencia de la República, Thomas Traumann, desmintió publicaciones de medios locales que aseguran que Rousseff ya canceló el viaje y afirmó que la decisión será tomada sólo después de una reunión con Figueiredo.
El funcionario se reunió en Washington con la Asesora de Seguridad Nacional Susan Rice, para tratar los supuestos espionajes.