- 2019 es el año hasta donde se extiende el mandato de la presidenta reelecta en Brasil, Dilma Rousseff.
Tabaré Vázquez es el más votado pero habrá segunda vuelta
- El candidato oficialista Tabaré Vázquez, del izquierdista Frente Amplio, y el candidato opositor de centroderecha Luis Lacalle Pou, del Partido Nacional, definirán quién será el nuevo presidente del Uruguay en una segunda vuelta electoral el 30 de noviembre, según coincidieron los sondeos a boca de urna. Vázquez, un médico oncólogo de 74 años que fue presidente entre 2005 y 2010, fue el candidato más votado, con el 45% de los votos. El diputado Lacalle Pou, un abogado de 41 años, consiguió el segundo lugar con un porcentaje de votos que oscilaría entre 31% y 33%. En tercer lugar y fuera de la competencia quedó el candidato del Partido Colorado, Pedro Bordaberry, con entre 14%.
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, reelegida para un segundo mandato de cuatro años, instó al país a la “unidad” después de que se confirmó su victoria por un ajustado margen de unos 3 puntos frente al socialdemócrata Aécio Neves.
“Insto sin excepción a todas las brasileñas y a todos los brasileños a unirnos por el futuro de nuestra patria y de nuestro pueblo”, declaró Rousseff, quien con el 99.9% del censo escrutado tenía un 51.63% de los votos frente al 48.37% de Neves, quien poco antes había reconocido la derrota.

Más de 142 millones de brasileños decidieron quién será el presidente que comandará el país durante los próximos cuatro años. Se trata de las elecciones más reñidas desde 1989.
La mandataria se impuso con una diferencia de casi tres millones de votos gracias al apoyo cosechado en su feudo electoral, el menos desarrollado al nordeste del país.
La votación electrónica y que sigilosamente adelantó el recuento en la mayoría del país permitió que se conociera el resultado en cuanto se cerraron las últimas urnas. El resultado fue mas estrecho de lo que habían apuntado los últimos sondeos.
En la primera vuelta, el pasado 5 de octubre, la mandataria quedó por delante con un 41.58% de los votos por el 33.82% de Neves.
El Partido de los Trabajadores (PT) y Luiz Inácio Lula Da Silva lanzaron las campanas al vuelo con este triunfo compartido que garantiza al PT una continuidad en el poder de 16 años consecutivos.
Finalmente, la corrupción y la mediocre gestión económica de Rousseff no le pasaron la factura de la derrota, como en diferentes momentos advirtieron las encuestas.
La presidenta de Brasil, tras el sube y baja de la montaña rusa de los sondeos, logró convencer a la mayoría del electorado y recuperar la credibilidad perdida.
Hace tan solo un mes que el 70% de los brasileños pedía un cambio.
La reelección de Dilma Rousseff, heredera de su propio legado, obliga a la presidenta a afrontar asignaturas pendientes, que no son pocas.
Para empezar, la reconciliación de un país extremadamente polarizado. “Brasil está totalmente dividido. Después de esta campaña, Dilma no puede considerar que tiene el apoyo mayoritario de la población”, reflexiona Emmanuel Publio Dias, profesor de la ESPM (Escuela Superior de Propaganda y Marketing).
“Brasil hoy está dividido con una pasión o ira de lucha entre ricos y pobres o un enfrentamiento de colores de fútbol”, asegura Humberto Dantas de Mizuca, politólogo y profesor del Instituto Superior de Negocios y Estudios de Sao Paulo.
Pero Rousseff también tendrá que hacer buena letra para recuperar una economía en recesión, reducir la inflación (roza el 7%) y ofrecer respuestas a las multitudinarias movilizaciones sociales que se echaron a la calle el pasado año. Carlos Langoni, director de Economía Mundial de la Fundación Getulio Vargas, advierte que Brasil se encuentra en una situación difícil al convivir con “tasas de crecimiento bajas y tasas de inflación altas”.
Incidentes
La jornada electoral tuvo algunos incidentes aislados, como el asesinato a tiros de un joven de 20 años en el interior de un colegio en el noreste de Brasil.
Las autoridades aclararon que el homicidio no tuvo motivos electorales y que el joven, que no era votante en la escuela de la ciudad de Mossoró, fue asesinado cuando ingresó al colegio para huir de un grupo que lo perseguía en una aparente pelea entre bandas rivales.
Según informó el Tribunal Superior Electoral, un total de 542 personas fueron sorprendidas cuando practicaban algún delito electoral y 147 de ellas fueron detenidas.
De los 147 votantes detenidos, 65 fueron sorprendidos cuando realizaban proselitismo dentro de los colegios electorales, 26 cuando distribuían propaganda política, 10 cuando transportaban ilegalmente votantes y 4 por uso de altavoces y hacer campaña.