T reinta y nueve hombres han llevado a lo largo de su historia las riendas de Brasil. A partir del 1 de enero de 2011, lo hará una mujer. Dilma Rousseff, de 62 años, candidata del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) y heredera de las exitosas políticas del presidente saliente, Luiz Inácio Lula Da Silva.
Rousseff se impuso ayer ante el candidato del Partido de la Social Democracia (PSDB), José Serra, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.
Con el 98.5% de los votos escrutados, Rousseff contaba con el 55,9% de los votos, frente al 44,4% de su rival, según los datos del Tribunal Superior Electoral.
Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT) será así la primera mujer en la historia de Brasil que ocupa ese cargo.
Pese a no tener experiencia electoral, Rousseff apareció desde el comienzo en todas las encuestas de opinión como favorita para ganar la votación del domingo y convertirse en la primera mujer en gobernar Brasil.
Con fama de administradora eficiente, Rousseff también ganó reputación de líder dura y hasta grosera con sus subalternos, capaz de gritarle incluso a otros ministros cuando estaba disconforme con su labor.
Análisis.
Siempre bajo la sombra de Lula, el presidente más popular de la historia reciente de Brasil, analistas coinciden en que el actual mandatario fue quien viabilizó su candidatura por el Partido de los Trabajadores (PT, izquierda).
“El voto de Dilma está muy vinculado a Lula y su gobierno, que tiene casi 80% de aprobación”, comentó la analista política Helcimara Telles, del Grupo de Pesquisa Opinión Pública, Marketing Político y Comportamiento Electoral.
Sin embargo, consideró que Rousseff logró captar votantes más allá del electorado “lulista”, en particular aquel que desconfiaba del actual presidente por su origen sindical y su falta de formación académica.
“Dilma viene de un gobierno bien evaluado y atrae a sectores que no votarían por Lula por ser un líder de origen popular, obrero, pero que sí votarían por ella. Eso explica su crecimiento en las encuestas'', opinó Telles.
El analista político Carlos Ranulfo, de la Universidad Federal de Minas Gerais, consideró que Rousseff creció a lo largo de la campaña, al punto que aparecía más simpática y logró mejorar su desempeño en los debates contra Serra, un rival más curtido en las lides políticas.
Antes de la campaña, la aspirante se sometió a una renovación total de su imagen, que incluyó una cirugía plástica y un nuevo peinado, con lo que suavizó su imagen dura.
Promesas.
La presidenta electa de Brasil, Dilma Rousseff, priometió ayer "honrar" la "confianza" que le dieron los brasileños en las urnas durante un discurso poco después de conocerse su victoria en las elecciones.
Rousseff dijo que la elección de la primera mujer al frente del país supone un hito en el progreso de la democracia brasileña.
La vencedora en los comicios dijo que promoverá la igualdad entre hombres y mujeres: "Que este hecho hasta ahora inédito sea natural y se pueda repetir en el futuro y se propague en empresas y el resto de la sociedad".
También dijo que durante su próximo mandato luchará por la libertad de prensa, la libertad de culto, la promoción de los derechos humanos, la erradicación de la miseria y la creación de oportunidades.
Incidencias.
La votación transcurrió en un clima de tranquilidad en las primeras horas de la mañana, sin reportes de problemas más allá de dificultades técnicas aisladas con algunas urnas electrónicas usadas en el proceso.
No obstante, 77 personas fueron detenidas en distintas partes del país por delitos electorales diversos, como compra de votos e incluso dos fiscales de mesa que llegaron embriagados a cumplir sus funciones, según el TSE.