En tiempos de crisis económica, se debe ejercer un control más estricto sobre las corporaciones para velar por que respeten los derechos humanos.
Así lo afirmó hoy el representante especial del secretario general para las Empresas y los Derechos Humanos, John Ruggie, al presentar su informe ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
"Los derechos humanos están mucho más en riesgo en tiempos de crisis, y la crisis económica expone especialmente los derechos económicos y sociales. Ahora más que nunca, la agenda de las empresas y los derechos humanos es importante", afirmó Ruggie, quien agregó:
"Cualquier ganancia que los gobiernos crean que van a obtener rebajando los estándares de respeto de los derechos humanos para las empresas es ilusorio, y no ayudará a una recuperación sostenida".
Ruggie dejó claro que el "mismo permisivo contexto" que ha permitido la aparición de la crisis económica es el que da espacio a las corporaciones para no cumplir sus obligaciones en relación a los derechos humanos.
Por lo que destaca que "la solución para ambos problemas es la misma: los gobiernos deben adoptar políticas que induzcan a una mayor responsabilidad de las corporaciones, y las compañías deben adoptar estrategias que reflejen la obvia necesidad de que sus beneficios deben estar ligados al bienestar de la sociedad en su conjunto".
Por ello, sugiere que se creen guías que muestren cómo las compañías deben aplicar el respeto a los derechos humanos.
"Reforzar el régimen de respeto a los derechos humanos de las corporaciones contra los abusos contribuye a la transición hacia una economía mundial más sostenible e inclusiva".
No obstante, dado que Ruggie es consciente de que las violaciones se van a seguir produciendo, aboga por establecer un efectivo sistema de compensación para las víctimas.
"En conclusión, las empresas y los derechos humanos no es un asunto efímero a considerar en algún momento del futuro, sino que debe estar en el centro de nuestras preocupaciones de hoy".