"El enemigo no es una nación y no es incluso una organización particular", explicó Rumsfeld durante un almuerzo en el Centro Nacional de Prensa.
"Todavía (los terroristas) tienen la determinación de matar a más estadounidenses" y quieren hacerlo con armas más potentes, dijo.
La estrategia de EU para hacer frente a esta amenaza, dijo, se centra en tres pilares fundamentales: hacer lo posible para evitar que el enemigo consiga armas de destrucción masiva, mejorar la defensa y los servicios de inteligencia nacional, y ayudar a los países aliados a combatir mejor el terrorismo.
Para ello existe un acuerdo generalizado de que el conflicto con Irán sea manejado desde el OIEA.
De hecho, "el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas no tomará una decisión sobre si sancionar o no al gobierno iraní hasta que el organismo publique su informe en marzo próximo", explicó Marcus.
El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, dijo que el objetivo de los enemigos de su país es que Teherán pierda tiempo en el desarrollo de su programa nuclear, informó la agencia oficial de noticias IRNA.
La clave del asunto dependen de Rusia y China, países socios del programa nuclear iraní. Ambos rechazarían, por el momento, llevar a Teherán ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Rusia ha sido uno de los principales distribuidores de tecnología nuclear desde 1979, y en 1995 construyó una planta nuclear en Bushern, según informó hace poco el diario británico Financial Times.