Rusia condenó ayer el atentado perpetrado el lunes en la ciudad siria de Alepo, en el que murieron al menos 32 personas y otras 64 resultaron heridas, a la vez que reiteró su llamamiento al cese de la violencia en el país árabe.
"Condenamos rotundamente los atentados que se llevan la vida de personas inocentes. Es imprescindible frenar cualquier tipo de violencia y garantizar el cese al fuego simultáneo por todas las partes", señala un comunicado de la cancillería rusa.
Moscú llamó también a todas las fuerzas políticas externas que pudiesen ejercer influencia sobre la oposición armada siria a que hagan un esfuerzo para convencer a los rebeldes de que depongan las armas.
Asuntos Exteriores ruso informó también de que no había ciudadanos rusos entre las víctimas.