Rusia impuso un bloqueo por tierra, aire y mar contra Georgia, pese a que los cuatro presuntos espías rusos detenidos en Tiflis ya están en Moscú.
El ministerio de Transportes declaró congelada toda comunicación "aérea, por carretera, ferroviaria, marítima y fluvial", mientras que el de Comunicaciones anunció la suspensión del servicio postal.
El Senado ruso adelantó que debatirá hoy la posible adopción de sanciones económicas en represalia por la detención y encarcelamiento de cuatro altos oficiales acusados de espionaje.
El presidente ruso, Vladímir Putin, acusó el domingo a Georgia de "terrorismo de Estado" y describió la detención de los militares como una "toma de rehenes".
Hasta ahora, el caso más grave era la muerte de 142 ocupantes de un Boeing 727-200 de VASP, que se estrelló en junio de 1982 antes de aterrizar en Fortaleza, capital del estado de Ceará.
Los primeros equipos llegaron al lugar aproximadamente 20 horas después de ocurrido el siniestro.
El Gobierno brasileño fue obligado a responder a las presiones de los familiares de las 155 personas que murieron en un accidente de un Boeing 737-800 de la aerolínea GOL quienes exigeron mayor informacións y celeridad en las tareas de rescate.
Varios días después de la mayor tragedia aérea de Brasil, las informaciones son dadas a cuentagotas y en algunos casos hasta contradictorias.
La Agencia Nacional de Aviación Civil se comprometió a divulgar comunicados diarios con todas las informaciones, y la Fuerza Aérea Brasileña invitó a un grupo de parientes de las víctimas a realizar un sobrevuelo en el área de la tragedia para fiscalizar los trabajos de rescate.
Los equipos de rescate, que el domingo ya retiraron del lugar del accidente los dos primeros restos mortales, prosiguieron esa tarea ayer y calculan que tardarán una semana para concluirla.
Los restos del aparato quedaron esparcidos en una zona selvática remota y de difícil acceso, a unos 200 kilómetros al sudeste de Peixoto de Azevedo, municipio del estado de Mato Grosso (centro-oeste).