Rusia anunció ayer el envío de una escuadra naval al Caribe para participar en maniobras conjuntas con la Armada de Venezuela, lo que algunos analistas han interpretado como una respuesta al acercamiento de las estructuras militares de la OTAN a sus fronteras.
El portavoz de la Armada de Rusia, capitán de navío Ígor Digalo, anunció que buques rusos llevarán a cabo maniobras conjuntas con navíos venezolanos.
"Los buques realizarán una serie de ejercicios, entre ellos maniobras conjuntas de búsqueda y salvamento en el mar, así como pruebas de telecomunicaciones", dijo.
Poco antes, el representante oficial del Ministerio de Exteriores, Andréi Nesterenko, informó de que Rusia emplazará provisionalmente aviones caza-submarinos en una base aérea venezolana, cuyo nombre no precisó.
Nesterenko indicó que los buques que participarán en la travesía son el crucero nuclear Piotr Veliki (Pedro el Grande) y la fragata antisubmarinos Admiral (Almirante) Chabanenko", un buque de salvamento y un barco cisterna.
Análisis.
"Sin duda, esto es una respuesta a la presencia de la flota de la OTAN en el mar Negro", dijo el director del Centro de Estudios Política, Viacheslav Níkonov. Además dijo, las maniobras conjuntas con Venezuela son una señal de que Rusia reaccionará a todos los retos que se le presenten.
Para Dmitri Orlov, director de la Agencia de Comunicaciones Políticas y Económicas, "los planes de cooperación militar con Venezuela significan que Rusia incrementará su influencia y posiblemente, en la medida de lo necesario, su presencia militar en distintas regiones del mundo".