Rusia justificó su decisión de suspender unilateralmente a partir de la fecha su participación en el tratado sobre Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FACE), pero se mostró abierta al diálogo con Occidente para reanudar su vigor.
"La Federación de Rusia está dispuesta a continuar el diálogo sobre el FACE", aunque ello "solo dará frutos si los demás estados miembros muestran realismo político y la voluntad de buscar compromisos", declaró la Cancillería rusa en un comunicado.
La Unión Europea, EE.UU. y la OTAN expresaron su preocupación por este paso de Rusia, y el ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, como presidente de turno de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), instó a Rusia a reconsiderar su decisión.