Rusia y China han urgido a la comunidad internacional a continuar dialogando con Irán, en lugar de amenazar al país con sanciones económicas por su controvertido programa nuclear.
El canciller ruso, Sergei Lavrov, dijo que las sanciones "no son el mejor ni el único camino para resolver las diferencias existentes sobre las actividades nucleares iraníes".
Lavrov dijo que espera discutir con Teherán a mediados de febrero una solución de compromiso, por la cual Irán trasladaría su operación de enriquecimiento de uranio a territorio ruso.
La cancillería china dijo por su parte que "la mejor opción es resolver esta disputa por medios diplomáticos pacíficos".
Las declaraciones tienen lugar en momentos en que existe un claro desacuerdo a nivel internacional en torno a cómo proceder. La crisis iraní será discutida en una reunión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en Viena, del 2 al 3 de febrero.
Irán quebró la semana pasada los sellos de seguridad en tres de sus instalaciones nucleares, pero asegura que su programa tiene fines pacíficos y no tiene intenciones de fabricar armas nucleares.
Por otra parte, Israel envió una delegación a Rusia para discutir la disputa con Irán. Ehud Olmert, primer ministro interino israelí, dijo que "bajo ninguna circunstancia" Israel permitirá que un Estado con "intenciones hostiles" posea armas nucleares.
Gran Bretaña sigue convencida de que el caso del programa nuclear de Irán debe ser presentado ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y ha comenzado a redactar un borrador de resolución para hacer eso, dijo un funcionario de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Gran Bretaña puso en duda la sinceridad del gobierno de Irán y dijo que insiste en la necesidad de que el Consejo de Seguridad se ocupe del caso.
"Los iraníes están jugando con la propuesta rusa por razones tácticas", dijo el funcionario británico.
Rusia y China con Irán
Moscú y Pekín tienen grandes intereses militares en Irán. Además, los rusos construyen un reactor en Bushern.