Unas 250,000 personas participaron ayer en las acciones de protesta convocadas por las fuerzas opositoras rusas para pedir la dimisión del Gobierno, informó el Ministerio del Interior.
Los manifestantes protestaron por la creación de leyes que reducen los beneficios de millones de jubilados y otros grupos y los reemplazan por dinero en efectivo.
Por otro lado, el principal partido que respalda al Kremlin organizó ayer manifestaciones a favor de las reforma económicas y de la política del presidente Vladimir Putin. Se leían carteles que rezaban "Putin, estamos con usted".
El jueves, la incipiente tregua fue puesta a prueba con varios disparos de mortero contra colonias en Gaza. HAMAS reivindicó este ataque, que provocó un sensible malestar de Abbas, quien acabó destituyendo a varios responsables de seguridad.
La mayoría silenciosa de israelíes y palestinos desea que este alto el fuego dure, pero en Gaza o en Tel Aviv, en Naplusa o en Haifa, se han conocido muchas esperanzas que se han desvanecido en estos 60 años de conflicto y se sabe que el futuro de los dos pueblos está plagado de desafíos.
Anoche, Abbas se reunió con responsables del movimiento radical HAMAS, indicaron fuentes palestinas concordantes.
Se reunió con dos dirigentes políticos del movimiento radical, Mahmud Zahar e Ismail Haniyé, en un lugar no precisado.
Por su parte, la Yihad Islámica en Gaza ha acatado la tregua que rige de facto en los territorios palestinos desde hace más de dos semanas y estudia su decisión final, informó la organización tras una reunión con el presidente palestino.
Agregó, en un comunicado, que respetarán la tregua hasta tomar una decisión final.