Los expedicionarios de la Ruta Quetzal BBVA celebraron la ceremonia del "pago u ofrenda a la tierra", costumbre ancestral de las culturas andinas para desprenderse de lo negativo, y con renovada energía emprendieron ayer viaje hacia Huanchaco, primer alto en el camino en su itinerario hacia el norte de Perú.
Los jóvenes ruteros visitaron este sábado el Santuario de Pachacamac, antiguo centro ceremonial situado a 30 kilómetros de la capital peruana, donde dejaron sus huellas las culturas prehispánicas Lima, Wuari, Ichma e Inca.
El suave inicio del inverno de Perú acompañó a la expedición durante el recorrido por las 450 hectáreas de terreno desértico sobre el que se levantan numerosos templos en forma de pirámides truncadas, donde los peregrinos llegados de todo el territorio peruano adoraban a sus dioses.