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Sacan de los escombros con vida a nepalí de 100 años

Un nepalí de una edad “superior” a los 100 años fue rescatado con vida bajo los escombros de su propia casa una semana después del terremoto que golpeó Nepal, informó una fuente..


  • 8 fueron los días que el anciano pasó bajo los escombros de su vivienda, luego del terremoto.

Un nepalí de una edad “superior” a los 100 años fue rescatado con vida bajo los escombros de su propia casa una semana después del terremoto que golpeó Nepal, informó una fuente oficial.

El anciano Fanchu Ghale fue encontrado por un equipo de rescate de la Policía nepalí bajo los escombros de su casa en Kimtang-8, en el distrito de Nuwakot (al norte de Katmandú), afirmó el portavoz del Ministerio del Interior, Laxmi Prasad Dhakal.

 

“Aunque varios medios han especulado sobre su edad, lo único que podemos decir es que supera los 100 años, aunque desconocemos la edad exacta”, matizó Dhakal, que añadió que el anciano fue trasladado en helicóptero al hospital operativo más cercano.

Según aseguraron fuentes de los servicios de rescate al diario local Kantipur, el estado de salud de Ghale era aparentemente bueno, a excepción de unos pequeños cortes en los labios.

El portavoz del Ministerio del Interior nepalí había asegurado que existían “escasas posibilidades de encontrar a alguien con vida” bajo los escombros, aunque dijo que eso no impediría que los equipos de rescate continuaran la búsqueda.

 

Este nuevo “milagro” se une a otros ocurridos durante los últimos días y se produce cuando ni los más optimistas esperaban encontrar vida bajo las edificaciones destruidas.

Antes de este anciano, en las últimas horas se había rescatado a una joven de 24 años, que fue sacada bajo los escombros de un edificio en Katmandú por equipos de Nepal, Israel y Noruega, tras permanecer 128 horas atrapada.

Ese mismo día, un adolescente de 15 años, Pemba Lama, fue rescatado entre vítores 120 horas después de quedar aprisionado en las ruinas del edificio de siete plantas en el que trabajaba en una pensión del área capitalina de Gongabu.

 

El terremoto del pasado día 25 devastó varios distritos del Valle de Katmandú y sectores de la capital nepalí dejando hasta el momento un balance de más de 7,000 muertos y 14,000 heridos.

De acuerdo con la ONU, el sismo destruyó unas 160,000 casas, y otras 143,000 resultaron dañadas en Nepal y reclamó de manera urgente $415 millones para hacer frente a la crisis humanitaria que vive el país del Himalaya.

Otra tragedia en puerta

 

El primer ministro nepalí, Sushil Koirala, avisó en Katmandú de que la crisis que padece Nepal tras el terremoto podría empeorar considerablemente si los damnificados no reciben la ayuda que necesitan antes de la llegada de las lluvias del monzón que están previstas para junio.

Koirala hizo esas declaraciones durante una reunión con representantes del Programa Mundial de Alimentos (PMA), en la que aseguró que nunca había imaginado que un seísmo de tal magnitud, 7.8 grados, podría llegar a golpear Nepal como lo hizo hace una semana.

Además, pidió a la comunidad internacional con urgencia, tiendas de campaña, comida deshidratada, equipos de purificación de agua y medicinas para las víctimas.

La PMA ha enviado alimentos a unos 80,000 damnificados por el terremoto, según el diario.

Aldeanos en Nepal quedan a su suerte

Algunos niños rescatan esteras de entre los escombros para improvisar carpas. Unas ancianas despejan trabajosamente rocas de lo que fueran sus casas. E hijos pródigos que corrieron a sus pueblos para consolar a sus madres levantan refugios para protegerlas de la lluvia.

Una semana después de la tragedia en el distrito central Gorkha, los residentes de muchos pueblos han dejado de esperar la ayuda del Gobierno.

Sus necesidades son incontables, pero como Nepal carece de suministros suficientes y los medios de distribución son precarios, las autoridades se concentran en los sitios más lejanos de la nación enclavada en los imponentes Himalaya.

Eso deja a pueblos como Pokharidanda librados a su suerte. Y por ese motivo, cada poblador hace lo que puede para ayudar a la causa común.

Ocasionalmente, alguien se presenta para ayudar. Un grupo de enfermeras, por ejemplo, improvisó un dispensario médico bajo una carpa, donde infantes acosados por las garrapatas y mujeres con dolores de muelas buscan alivio.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América