El Tribunal Penal Supremo de Irak proseguirá hoy miércoles, el juicio contra el depuesto presidente iraquí, Saddam Hussein, y seis de sus colaboradores por el cargo de "genocidio" contra el pueblo kurdo.
El anuncio lo hizo el juez Mohamed Oreibi Jalifa al término de la sesión en la que expulsó al antiguo dictador por cuarta vez desde que se inició el proceso, el 21 de agosto pasado.
El magistrado ordenó la salida de Saddam de la sala del tribunal después de discutir con él y de impedirle que leyera un documento que llevaba consigo.
Pese a eso, Saddam empezó a leer una frase del Corán (libro sagrado de los musulmanes) que insta a combatir contra los infieles.
El magistrado expulsó a los otros seis acusados, y uno de ellos Husein Rachid al Tikriti, golpeó a uno de los guardias en el momento de ser sacado de la sala.
Por su parte, el imputado Ali Hasan al Mayid, hermanastro de Saddam, le pidió al juez que dictase la sentencia ahora mismo, y deseó que fuese la pena capital "para terminar con esta farsa".
Tras la expulsión de los siete acusados, Oreibi ordenó la interrupción de la transmisión visual y sonora de la sesión.
A pesar de la lluvia incesante, miles de personas hicieron cola durante horas para acceder a la sala y depositar flores en el féretro.
Junto al que estaban sentadas los dos hijos de la periodista y su madre, que acaba de sufrir un infarto y de perder a su marido.
Los únicos ausentes en la despedida de la comunicadora social fueron las autoridades rusas que solo enviaron a un funcionario de bajo rango.