El presidente de Irak, Sadam Hussein, promulgó ayer un decreto por el que convoca un referéndum popular el próximo 15 de octubre, para tratar de cumplir su objetivo de continuar durante siete años más en la jefatura del Estado.
La consulta es vista como un intento de mostrar a la comunidad internacional la popularidad de que goza el líder iraquí, que también busca darle un "toque de democracia" a su régimen, en un momento en que su gobierno es amenazado militarmente por EU.
El decreto fue emitido después de que los 250 miembros de la Asamblea Nacional de Irak aprobaran la decisión tomada en mayo por el poderoso Consejo del Mando de la Revolución (CMRI), que presentaba a Sadam como el único candidato a la Presidencia.
Este será el segundo plebiscito en Irak después del de 1995, que fue el primero en el país desde la llegada al poder de Husein, en 1979, y en el que fue reelegido con una abrumadora mayoría del 99.96 % de los sufragios.
Según fuentes iraquíes, en la consulta del 15 de octubre se espera que participe también más del 95 por ciento de los ciudadanos con derecho a voto, es decir, todos los hombres y mujeres mayores de 18 años.
Al igual que en 1995, cada ciudadano tendrá que marcar "Sí" o "No" en una papeleta con la pregunta "¿Apoya usted la candidatura de Sadam Husein a la Presidencia de Irak?".
La convocatoria no se celebrará en las tres provincias del Kurdistán iraquí, Erbil, Suleimaniya y Dohuk, de unos cuatro millones de habitantes, ya que se encuentran fuera del control central de Bagdad desde que EU y el Reino Unido establecieron en la zona "refugios seguros" para los kurdos, opositores a Sadam.