El presidente iraquí, Sadam Hussein, elogió ayer las manifestaciones populares registradas en diversos lugares del mundo en contra de un ataque a Irak, al tiempo que criticó a algunos gobiernos árabes, sin nombrarlos, por “oprimir a sus pueblos".
"La posición humanitaria expresada en diferentes países del mundo merece ser agradecida", dijo el líder iraquí durante una reunión del Consejo de Ministros, que presidió ayer en Bagdad.
"Queremos ver a todo el mundo trabajar por el establecimiento de una paz basada en la justicia, la igualdad y la bondad entre los pueblos", dijo el presidente cuyas declaraciones fueron divulgadas por la agencia oficial iraquí Ina.
Estados Unidos amenaza con atacar a Irak para intentar derrocar a Sadam Hussein, al que acusa de poseer armas de destrucción masiva.
La prensa iraquí, continuaba este lunes, alabando las manifestaciones de oposición a la guerra celebradas en el mundo, consideradas como una gran victoria por el régimen de Bagdad.
Unos 10 millones de personas se movilizaron el pasado fin de semana en diversos países, sobre todo en Europa, donde se celebraron manifestaciomes multitudinarias en ciudades como Roma, Londres, París y Madrid.
La agencia iraquí de noticias, INA, reseñó que Sadam lamentó que "el pueblo árabe no pudiera expresarse como hicieron los de Estados Unidos, España, Italia, Gran Bretaña o el sureste de Asia".
En este sentido, criticó a "aquellos (gobiernos) que no permiten a sus pueblos manifestarse y expresar sus opiniones pacíficamente, y utilizan todo método de opresión contra sus poblaciones".
Aludía a que en algunos países árabes las fuerzas de seguridad usaron gases lacrimógenos y agua a presión para dispersar a los manifestantes que protestaban por los planes de EU de atacar Irak o por las "agresiones israelíes" en los territorios palestinos.