Los búnkers subterráneos del presidente iraquí, Sadam Hussein, pueden resistir un bombardeo masivo y quienes se esconden dentro de ellos pueden sobrevivir hasta seis meses, dijo ayer un oficial retirado de la armada yugoslava que ayudó a construirlos.
"Creo que si Sadam no deja el país, y creo que no tiene dónde ir, lo encontrarán en uno de estos bunkers, si es que antes de que lleguen no encuentra una salida", expresó el teniente coronel retirado Resad Fazlic en una entrevista con Reuters.
"Estos búnkers pueden resistir el impacto directo de una bomba o bomba atómica de 20,000 toneladas y mantener a quienes estén dentro aislados de lo que ocurre afuera por seis meses", dijo Fazlic, quien supervisó la construcción de los escondites en los últimos años de la década de 1970.
Las fuerzas militares lideradas por Estados Unidos iniciaron su ataque aéreo y terrestre que busca sacar del poder a Hussein bombardeando su complejo en Bagdad.
Aún no está claro si el complejo que fue atacado es uno de los dos en la capital iraquí que, según Fazlic, fueron hechos especialmente para Hussein. "No tuve participación en la construcción de ese búnker, que lleva el nombre en código "2000", pero sí sé que es más grande que el resto, más o menos del tamaño de un campo de fútbol, y que tiene todo lo que se necesita para pasar una larga estadía", dijo Fazlic.
"También construimos los tipos de búnker llamados "cero", "P" y "C", que son menores y fueron hechos para los centros militares y de comunicaciones pero que también pueden resistir un bombardeo pesado y un aislamiento prolongado", manifestó.