El presidente de México, Felipe Calderón, “ha erosionado” con la estrategia contra el crimen organizado impulsada durante su gestión cimientos sobre los cuales se sostiene “un Estado constitucional y democrático”, dijo el jurista Pedro Salazar Ugarte.
“Calderón fue respetuoso de la institucionalidad democrática por lo que hace al expediente electoral y ha socavado los pilares que sostienen a una democracia constitucional que tenga como eje a los derechos humanos de las personas y a las instituciones civiles de procuración de justicia”, explicó en una entrevista el experto.
El académico del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) presentó este mes el libro “Crítica de la mano dura: cómo enfrentar la violencia y preservar nuestras libertades”, en el que lanza una crítica a la estrategia impulsada por Calderón desde que llegó al poder en el 2006.
La misma, encabezada por el Ejército, la Marina y la Policía Federal, no ha frenado la ola de violencia que vive México, que ha costado la vida a unas 50,000 personas en cinco años y medio, aunque se lograron capturas de prominentes líderes criminales.
El ensayo lo escribió el jurista a partir de “una preocupación basada en la situación actual sobre la viabilidad de la consolidación de la democracia constitucional en México”.
Salazar Ugarte sostiene que Calderón echó mano “de cuatro tesis muy confusas” y “endebles” del Supremo mexicano, analizadas en el libro, y dispuso de las Fuerzas Armadas para ocupar parte del territorio mexicano sin que mediara “una declaratoria oficial de estado de emergencia”.