Diez años después del levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en Chiapas, el logro más visible del movimiento ha sido propiciar la crisis política que culminó con la expulsión del PRI del poder en México, señalan sus simpatizantes.
Antes de las celebraciones que comenzaron ayer, los dirigentes zapatistas han optado por ceder todo el protagonismo de los festejos a las recién creadas Juntas de Buen Gobierno.
El abogado y periodista Amado Avendaño, explicó a EFE que la vitalidad del movimiento en la sociedad mexicana superó su prueba de fuego "cuando el pueblo escuchó la llamada de alerta de la selva" antes de las elecciones presidenciales del año 2000.
En aquellos comicios el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Francisco Labastida, fue derrotado por Vicente Fox, terminando con siete décadas de ininterrumpidos gobiernos del PRI.
Para Avendaño, el EZLN facilitó aquella crisis al actuar como catalizador del llamado "voto útil" con el que Fox y su equipo, lograron el respaldo de la mayoría de los votantes el 2 de julio de 2000.