El presidente de Ecuador, Rafael Correa, aseguró que su país no perderá nada con la salida de militares estadounidenses de la base aérea de Manta, desde donde luchan contra el narcotráfico en la región.
En su informe semanal de radio, Correa indicó que de los recientes datos sobre 81 asesinatos en Manta, ocho responden a "delincuencia común" y los restantes a bandas organizadas básicamente vinculadas al narcotráfico.
Correa se preguntó por ello sobre la labor del centro de operaciones estadounidense en la base de Manta: "resulta que están controlando al resto de América, pero en Manta hay más tráfico de drogas y más muertes y crímenes por tráficos de droga que nunca". El jefe de Estado pidió a los pobladores de Manta que no se preocupen porque el Gobierno dará respuesta al tema de la seguridad.