Los jueces del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) aplazaron ayer hasta una fecha indeterminada el inicio de la fase de defensa del juicio al ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic, a causa de la mala salud del acusado.
El juez Patrick Robinson, que preside el proceso, reveló que el TPIY fijará una nueva fecha "hoy o mañana" y que esa decisión incluirá "una revisión radical del proceso a Milosevic".
Aunque el inicio de la fase de defensa estaba previsto para ayer (y ya había sido aplazado en junio por la mala salud del acusado), Robinson comenzó la audiencia informando de que la vista se limitaría a tratar cuestiones de carácter "administrativo".
El juez explicó que los informes médicos de los doctores que asisten a Milosevic "indicaron la semana pasada que la presión sanguínea del acusado era seriamente alta", por lo que le aconsejaron "descanso" y le recomendaron "evitar el estrés durante esta semana".
Sin embargo, tales informes no se oponían a que Milosevic compareciera para tratar cuestiones de carácter "administrativo", por lo que los jueces del TPIY mantuvieron su comparecencia para ayer, explicó Robinson.
Milosevic aprovechó la audiencia para acusar directamente al juez del "empeoramiento" de su salud: "Usted no me ha dado tiempo para descansar y me ha sometido a plazos de tiempo estresantes que me hacen trabajar bajo presión", le dijo.
Los médicos aseguran que Milosevic, aún estando relajado, su presión sanguínea está por encima de lo normal. Y en épocas de tensión durante el proceso a que está sometido por presuntos crímenes de guerra, alcanza niveles muy peligrosos, dicen médicos.
Los detalles sobre el estado de salud del ex presidente de Yugoslavia fueron discutidos abiertamente en el tribunal ayer. Jueces de las Naciones Unidas postergaron el comienzo de su defensa por consejo de médicos, quienes afirmaron que la alta presión sanguínea de Milosevic le ha causado daños al corazón.