LOS conservacionistas y gobiernos trabajan para reducir las amenazas actuales a las tortugas marinas en el mundo.
La más grave de ellas es el comercio internacional de artículos de lujo derivados de la tortuga marina.
Para controlar este negocio, que causa el sacrificio de cientos de miles de tortugas cada año, muchos países se han asociado a la Convención sobre Comercio Internacional de Especies en Peligro ("Convention on International Trade in Endangered Species" - CITES). Según CITES, está prohibido el comercio internacional de productos de tortuga, excepto en circunstancias muy especiales. Pese a ello, el comercio en gran escala continúa.
Algunos países han prohibido o restringido la caza de tortugas marinas o la venta de productos de esas tortugas.
En Surinam, al norte de Suramérica, por ejemplo, la recolección de huevos se usa para proteger los nidos de la acción de los recolectores furtivos, para trasladar los nidos amenazados por las mareas muy altas y para incrementar la investigación. Mientras que hay países que protegen las áreas de desove y de alimentación de las tortugas.
Tal es el caso de una de las mayores playas de desove de las tortugas marinas en Panamá como playa Malena, ubicada en Veraguas, en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional de Coiba.
Y es que en playa Malena la Fundación MarViva desarrolla un proyecto de conservación de tortugas cuyo principal objetivo es crear conciencia en la ciudadanía panameña para que protejan sus playas y los recursos que estas disponen.
Las actividades que el hombre realiza es una de las principales causas que está acabando con las poblaciones de tortugas específicamente el uso indebido de las playas donde anidan tortugas producto del incremento turístico, la extracción de arena, la contaminación de las playas, el uso de artes de pesca indebidas, el constante tránsito marino, la cacería ilegal de estas especies para la comercialización; son algunas de las causas que ponen en riesgo la vida de las tortugas, esto sumado a la muerte natural y el efecto de las variaciones climáticas.
De acuerdo con Isis Pinto, de Fundación MarViva y encargada del proyecto de tortugas, todas las especies de tortugas marinas que llegan a playa Malena están en peligro de extinción, especialmente la tortuga canal, tortuga lora y tortuga carey.
La tortuga canal y carey son especies cuyas poblaciones se han reducido en casi un 80%, si esto continúa así pronto desapareceran y serán animales desonconocidos para nuestros hijos y generaciones futuras, como ocurre con los dinosaurios.
El proyecto en Malena inició en 2003, con el apoyo de una organización Araucaria, pero pasado un año esta organización terminó labores, pero el grupo comunitario con ciertas limitaciones siguió adelante con el proyecto. En 2006, la organización ambiental MarViva y Conservación Internacional unen esfuerzos con otras autoridades locales para apoyar esta iniciativa y reforzar ciertos aspectos del proyecto.
Para Pinto, los avances han sido gratificantes, ya que por primera vez la comunidad de Malena tiene una base de datos que documenta el número de tortugas que llegan a desovar, la cantidad de huevos que ponen, la cantidad de nacimientos, y otras variables más.
Pinto dijo que a partir del mes de junio inician los desoves en playa Malena, los principales meses donde más llegan es agosto- septiembre, aunque esta situación podría variar un poco cada año dependiendo de las condiciones climáticas. Cada noche llegan de 3 a 5 tortugas a poner huevos, la cantidad puede variar entre 50 a 100 huevos.
La actividad conservacionista que realiza la comunidad de Malena es sin fines lucrativos, su único interés es devolverle un legado a sus hijos que durante años se estuvo perdiendo y ahora quieren recuperar. A la fecha, se han liberado aproximadamente 6,000 tortuguitas al mar.
Cada año, son más cantidad de tortugas devueltas sanas y salvas al mar, los niños, niñas, padres y abuelos de esta población de pescadores artesanales esperan ayudar a la madre naturaleza para que ésta pueda recuperar a sus longevas hijas de las garras de la extinción. Por ello, desde hace tres años, las ayudan a sobrevivir. Saben que en un futuro esas poblaciones podrían representar una fuente de recursos económicos, en armonía con la naturaleza.
Lo que hacen es un trabajo de conservación. Todos los huevos los recolectan. Se garantiza que la incubación se lleve a cabo, y luego que nacen los acompañan hasta la orilla del mar, y no extraen nada del recurso para consumo propio o para comercializarlo, comentó Pinto.
Salvemos a las tortugas marinas
Todas las especies de tortugas de mar en el ámbito mundial son altamente amenazadas y es muy probable que se extingan en pocas décadas, si no se logra una mayor protección.