Gonzalo Sánchez de Lozada se aproximaba ayer a ser electo presidente de Bolivia en el Congreso, donde, sin embargo, difícilmente contará con la mayoría necesaria para otorgarle gobernabilidad.
La decisión del socialdemócrata Movimiento de Izquierda Revolucionaria de no apoyar a ninguna de las dos candidaturas que se enfrentarán en el Congreso el 3 de agosto, abre las puertas a que Sánchez de Lozada llegue por segunda vez a la presidencia, pero le cierra la posibilidad de controlar el Legislativo.
Mauricio Antezana, del partido de Sánchez de Lozada, dijo que pese a ello, no dejará de lado su decisión de acceder a su segunda presidencia, después de haber ganado las elecciones del 30 de junio.