Los sandinistas cumplen 35 años de su revolución en el poder y con el exguerrillero marxista y actual presidente nicaragüense, Daniel Ortega, como máxima figura y con el camino allanado para buscar su cuarto mandato, el tercero consecutivo.
Tras 35 años del derrocamiento con la fuerza de las armas de la dinastía dictatorial de los Somoza, el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), con mayoría absoluta en el Congreso, ratificó este año en segunda legislatura una polémica reforma constitucional que le confiere mayores poderes a Ortega y lo habilita a aspirar a una nueva reelección en 2016.
El entonces guerrillero FSLN fue creado en 1961 como una organización política de izquierda, inspirada en el ejemplo de la Revolución cubana.
Luego convertido en partido y ahora en el Gobierno, se reorganizó política y militarmente hasta que el 19 de julio de 1979 derrocó a la dictadura de la familia Somoza, que gobernó Nicaragua de 1937 a 1979 con el apoyo de EE.UU.
Los críticos de Ortega lo acusan de autoritario y de pretender perpetuarse en el poder.