Los sandinistas conmemoraron ayer con una misa celebrada por el cardenal Miguel Obando, una concentraciónpor el 25 aniversario de la revolución que derrocó la dictadura de Anastasio Somoza.
El cardenal Obando explicó que a pedido del máximo líder sandinista, Daniel Ortega, oficiaba la misa por la reconciliación, la paz y para orar por todos los que murieron en los conflictos armados que vivió Nicaragua en los años 70 y 80.
Tras derrocar por la vía armada a la dictadura de Anastasio Somoza, el 19 de julio de 1979, Ortega fue uno de los nueve "comandantes" de la revolución, coordinador de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional y presidente de Nicaragua de 1985 a 1990.
Esta es la primera vez que se celebra una misa en ocasión de un aniversario de la revolución sandinista, cuyos dirigentes recientemente pidieron perdón a la Iglesia.
Entre los sacerdotes se hallaban monseñor Bismark Carballo y Amado Peña que fueron blanco de atropellos de los sandinistas durante la década de 1980.
Obando, advirtió que no podrá emprenderse nunca un proceso de paz, si no madura en los hombres una actitud de perdón sincero.
Los sandinistas continuaron la celebración de la efemérides en la Plaza La Fe, de Managua.
Recuerdan el derrocamiento de la dictadura de Anastasio Somoza que dio paso a un proceso revolucionario, que contó con el apoyo de la extinta Unión Soviética y Cuba, y que muy pronto se enfrentó a una contrarrevolución financiada y organizada por Estados Unidos.
Los sandinistas perdieron el poder en las elecciones generales del 25 de febrero de 1990, que ganó Violeta Chamorro y en las que Daniel Ortega sufrió su primera derrota electoral.
En una entrevista con el Canal 2 de la televisión local, el presidente Enrique Bolaños recordó los errores que, a su juicio, cometieron los sandinistas en la década de 1980, entre ellos los choques con la Iglesia católica, la censura a la libertad de prensa, la crisis económica, y la persecución y muerte a sus opositores.