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‘Sandy’ deja estela de muerte y devastación inimaginables

Se estima que unas 48 personas han perdido la vida aplastadas por árboles, mientras siguen los rescates. Nueva York fue uno de los lugares golpeados con más fuerza, lo que afectó su economía.


Nueva York / AP

CIFRAS RELEVANTES DEL HECHO

8.2
  • millones de personas, desde las Carolinas hasta Ohio quedaron sin energía.
16
  • mil vuelos entre el lunes y el miércoles, fueron cancelados de acuerdo con FlighAware,
69
  • personas perdieron la vida en la región del Caribe por el huracán.

Las penurias ocasionadas por la supertormenta Sandy se agravaron cuando millones de habitantes en la costa oriental de Estados Unidos debieron arreglárselas sin energía eléctrica ni transporte colectivo, un problema que durará días y que ha dejado la ciudad de Nueva York sumida en una calma tétrica.

El número de muertos en el país aumentó a 48, en su mayoría personas aplastadas por árboles caídos. Mientras, las labores de rescate continuaban.

La tempestad, que tocó tierra el lunes en el estado de Nueva Jersey, con vientos sostenidos de 130 kph (80 mph), cortó el suministro de electricidad de más de 8.2 millones de personas, desde las Carolinas hasta Ohio.

Nueva York fue uno de los lugares golpeados con más fuerza. Su corazón financiero en el Bajo Manhattan cerró por segundo día consecutivo y varios torrentes de agua de mar caían hacia los huecos de la zona en construcción en el Centro de Comercio Mundial.

 

La tormenta causó los peores daños en los 108 años de historia del sistema del tren subterráneo de Nueva York, de acuerdo con Joseph Lhota, presidente de la Autoridad Metropolitana del Transporte.

No había indicios sobre la fecha en la que el sistema más grande de transporte en Estados Unidos volverá a la normalidad, aunque el alcalde de la ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg, dijo que prevé que algunas rutas de autobuses se reanuden pronto.

“Esta fue una tormenta devastadora, quizá la peor que hayamos experimentado”, dijo Bloomberg.

El grado de devastación en Nueva Jersey se fue revelando al amanecer. Las cuadrillas de emergencia recorrían la zona para rescatar a cientos de personas.

Con la voz ronca, el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, dio el recuento de los daños: Las vías del tren fueron arrasadas por el agua, no fue posible encontrar un lugar seguro para que su aeronave aterrizara en la barrera de islas frente al estado, y buena parte de la costa seguía sumergida.

“Esto va más allá de cualquier cosa que pensé ver”, dijo Christie. “El panorama es devastador por ahora”.

El número de muertos dejado por el huracán Sandy, convertido en supertormenta al combinarse con otros fenómenos meteorológicos, ascendió a 48 en Estados Unidos.

Además, “Sandy” mató a 69 personas en el Caribe, antes de avanzar al territorio norteamericano.

Las aerolíneas cancelaron 16,000 vuelos entre el lunes y hoy, de acuerdo con FlighAware, una página de rastreo de los servicios de aviación. Los tres aeropuertos principales de la ciudad de Nueva York permanecieron cerrados.

El presidente Barack Obama emitió la declaración de desastre mayor en Nueva York y en Long Island.

La medida liberó fondos federales para los habitantes de la zona.

Durante una visita a las oficinas principales de la Cruz Roja, Obama advirtió al público que la supertormenta “no ha terminado”.

Agregó que persisten los riesgos de inundaciones y caída de cables eléctricos, y consideró que la tormenta fue un evento “desgarrador para la nación”.

El mandatario ofreció sus reflexiones y plegarias para los afectados, y les aseguró, “Estados Unidos está con ustedes”. Dijo también que ha dado instrucciones para que los funcionarios gubernamentales coordinen la respuesta adecuada. “No hay excusa para la pasividad”, advirtió.

Aseguró a los gobernadores de las zonas afectadas que si reciben un “no” como respuesta, “pueden llamarme personalmente a la Casa Blanca”.

Las operaciones se cancelaron otra vez en la Bolsa de Valores de Nueva York. El mercado bursátil no había dejado de operar en dos días consecutivos por factores meteorológicos desde una intensa nevada en 1888.

La marea aumentó 14 pies, con lo que rebasó el récord histórico. Ello llevó agua de mar al Bajo Manhattan, donde se inundaron túneles, estaciones del tren subterráneo y ductos del sistema eléctrico que dan servicio a Wall Street.

El problema obligó a desalojar lo mismo a pacientes de los hospitales que a turistas de los hoteles. Los rascacielos se menearon por la fuerza del viento, que derribó parte de una grúa instalada en el piso 74 de un edificio en el área de Manhattan conocida como Midtown.

En Queens, uno de los barrios de la ciudad, cerca del Océano Atlántico, un incendio devastó entre 80 y 100 viviendas, pero no se reportaron decesos.

“Esto será para los libros de récords'', dijo John Miksad, vicepresidente de operaciones eléctricas de la empresa Consolidated Edison, que tenía a más de 670,000 clientes sin el servicio en la ciudad de Nueva York y sus alrededores.

 

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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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