Seis supuestos extremistas islámicos y dos policías murieron ayer en un tiroteo en el noreste de Arabia Saudita, en el incidente más sangriento desde los atentados suicidas del 12 de mayo en Riad, que se cobraron la vida de 34 personas.
El enfrentamiento tuvo lugar en una granja en la ciudad de Gadhi, donde, asimismo, ocho policías y un supuesto integrista resultaron heridos.
El líder opositor saudita Sad al Faquih afirmó ayer que los seis extremistas muertos en el tiroteo planeaban atacar una "base militar de EU en la región, que fue utilizada durante la guerra contra Irak".
También en Argentina, Organizaciones de derechos humanos manifestaron ayer su disposición a colaborar con la justicia en el proceso contra 46 represores de la dictadura requeridos por España y reclamaron que los acusados sigan detenidos.
Representantes de varios organismos se presentaron ante el juez Rodolfo Canicoba Corral y le exigieron que no conceda la excarcelación a ninguno de los reclamados que ya han sido detenidos por delitos contra la humanidad cometidos durante la dictadura militar que gobernó Argentina de 1976 a 1983.